22/1/13

Persistencia


Algunas claves del éxito en esta profesión y en la mayoría son; trabajar duro, prepararse adecuadamente y ser imaginativos y emprendedores.

Hay muchas personas que aún tienen la idea de que esto de ser fotógrafo o periodista, es una profesión emocionante, llena de aventuras, ligues y whisky barato al más puro estilo Hollywood. Que mientras estás en algún país exótico, rodeado de maravillas, recibes una llamada telefónica o un email haciéndote un encargo para ir al otro lado del mundo, que seguro será otra aventura más para anotar en la moleskine, que con el tiempo heredarán tus hijos y nietos y leerán con avidez, imaginando al viejo, de país en país, fotografiando desastres naturales, guerras, paisajes increíbles, gobiernos derrocados, animales espectaculares,... y enviando grandes sumas de dinero a casa (como en Las Flores de Harrison) para mantener nuestro invernadero particular, de flores de todos los países donde hemos estado y nuestra mansión Victoriana. Familiares y amigos que no conocen la profesión, me tienen envidia sana por hacer lo que hago. Personalmente, me considero afortunado pero, no por ninguna de las anteriores razones sino porque amo lo que hago, de momento puedo vivir de ello.

La realidad es que esta, es una profesión de austeridad, de hoteles y bares baratos (eso si es cierto), de divorciados, de cientos de correos enviados a editores que nunca obtienen respuesta, de decenas cuando no centenas de fracasos e historias en el archivo que nunca vieron la luz, muchas veces de enormes deudas para poder pagar los equipos y/o llevar a cabo los proyectos, de competencia feroz, familiares y amigos en la distancia (demos gracias al Dios Skype), soledad, horas, días, semanas o meses de documentación para coger la cámara o el boli y afrontar una nueva historia.

Siempre que alguien que acabo de conocer me pregunta qué hago para ganarme la vida, en cuanto termino la frase obtengo la misma respuesta, ¡guau! ¡qué apasionante! Mi curiosidad hace que también pregunte a que se dedican y la conversación, en muchas ocasiones, acaba dirigiéndose a mi trabajo de nuevo, siempre respondo lo mismo, “si bueno, es apasionante pero, tiene que gustarte mucho, es dura y muchas veces nada divertida”, normalmente aquí acaba el interrogatorio, creo que porque no se lo creen demasiado. Es totalmente cierto. Somos autónomos, freelance o como queramos llamarnos, tenemos que levantarnos más temprano que nadie, leer más que nadie y ser más imaginativos que nadie si queremos sobrevivir. Hay una palabra que utiliza un amigo, Pedro Armestre, un grandísimo profesional, la persistencia, ahí es donde está la clave.

También no regalar o malvender nuestro trabajo es fundamental para mantener, no nuestro equilibrio, sino el del periodismo (las firmas no pagan facturas). Debemos hacerlo para seguir contando historias. Si nos parece poco lo que nos ofrecen por nuestro trabajo, no lo vendamos o negociemos menos fotos o un texto más corto y nada de exclusividad pero, ¡no-lo-regalemos! Esta es otra de las claves del éxito, porque si todos hiciéramos lo mismo, ningún medio pretendería tener reportajes gratis o a precios de saldo, el resultado sería que todos viviríamos mejor. Seamos emprendedores, nadie va a venir a tocarnos en la puerta para enviarnos a ningún lado, esa época acabó hace mucho, ahora hay buenos fotógrafos en cualquier lugar, los medios no necesitan enviarnos a nosotros, porque seguro que donde necesitan la cobertura habrá un profesional que tal vez lo haga igual o mejor.

Mientras escribía esto, recibí un Tweet que hacía referencia a que Thomas Jefferson dijo una vez: “soy un gran creyente en la suerte y cuanto más trabajo más suerte tengo”

Teru Kuwayama es un gran emprendedor y un trabajador persistente, en la última década se ha centrado en Afganistán, Pakistán y Cachemira. En 2004, mientras trabajaba en Irak, diseñó Lightstalkers, una comunidad global online de fotógrafos, periodistas, traductores, fixers,... Recibió el Knight News Challenge Award en 2010 para lanzar Basetrack, un proyecto de social media que cuenta el despliegue de un batallón de Marines de EE.UU. en Afganistán de 2010 a 2011.

Este video muestra un poco de su trabajo, más abajo tenéis su web para echar un vistazo.





15/1/13

La Jetée


Christian François Bouche-Villeneuve (Chris Marker), nació en Neuilly-sur-Seine, Francia, 29 de julio de 1921 y murió en París, el 29 de julio de 2012. Escritor, fotógrafo y director de cine francés.

En 1962 hizo La Jetée un cortometraje que cuenta experimentos científicos sobre viajes en el tiempo en un mundo post-apocalíptico.

Lo curioso de esta historia es que está contada con fotografía fija, sonido ambiente, voz en off y algún que otro truco para dar la impresión de movimiento. Es básicamente lo que llamamos hoy, multimedia pero esta es una historia de ficción y creada hace 51 años, al parecer este corto sirvió a Terry Gilliam de inspiración para “Doce monos”, espero que les sirva de inspiración también a ustedes, a mi me ha recordado algo importante, “cuando creamos que estamos a la vanguardia de algo es mejor no abrir la boca demasiado”.


8/1/13

Un nuevo nicho


Leyendo esta semana un post de Carlos Spottorno en el que habla entre otras cosas (como suele ser habitual en él) de encontrar un nicho dentro de la fotografía. He estado dándole muchas vueltas al tema  de “vivir de la fotografía”, me refiero a lo cada vez más difícil que resulta esto. Encontrar un nicho.

Hace muchos años que se, que fotografiar es algo que me gusta. Mi padre me regaló una cámara compacta que llevaba atada con una goma debajo del sillín de mi bicicleta cuando tenía 10 ó 12 años. Con el tiempo, ya en Bachiller, alguien me dijo que se podía vivir de esto, que se podía estudiar. Yo, era un completo desastre en el instituto, así que cuando le dije a mi pobre madre que quería estudiar fotografía, se descojonó pero luego, lo pensó y me concedió el beneficio de la duda e hizo el esfuerzo de enviarme a la isla capitalina (para el que no lo sepa soy de una pequeña isla en medio del atlántico, La Palma) y pagarme los estudios. Esto fue a finales del año 92, no había cumplido los 16 aún, después de mis primeras clases en el Instituto Cesar Manrique, me dí cuenta de que mi vida había cambiado para siempre, eso es lo que quería ser. A mi madre le sorprendieron mis buenas notas, a mi no. En un primer momento, supongo que como a todos los que empiezan, me interesaba todo de esta profesión tan fascinante. Algún tiempo después conocí a otras personas que dirigirían mi vida a lo que soy hoy. Fran Pallero, Ramón de la Rocha y Daniel Santos, me hablaron por primera vez de Robert Capa, Eugene Smith y James Natchwey entre otros, recuerdo, que cuando les conocí, Fran acababa de volver de China por encargo de la Agencia EFE, estudiaba todavía pero hacía un tiempo que colaboraba con algunos medios. Yo imaginé Asia durante meses. Este, sin duda fue otro punto de inflexión en mi vida. A partir de este momento comencé a ver la fotografía como una herramienta para conseguir algo y no como un objetivo en si misma, comprendí el poder que tenía una imagen a través de revistas, periódicos y libros como los resúmenes del World Press Photo. En uno de mis cumpleaños me regalaron un libro aniversario de los 150 años de Associated Press y volví a soñar, esta vez con ser fotógrafo de AP.

Bien, todo esto viene del “nicho” del que habla Spottorno, yo, personalmente sigo pensando igual que en el año 1992, es cierto que me gusta la fotografía, casi todas sus facetas, me gusta aprender de otras disciplinas e intentar llevarlas, en la medida de lo posible a mi terreno pero, esto solo es un pasatiempo para mi, digamos que el periodismo es mi profesión, mi modo de vida y la fotografía es mi hobby y no quiero buscar una alternativa, respeto a quien lo hace, faltaría más, pero yo prefiero seguir luchando.
Sigo creyendo que el fotoperiodismo es necesario, ahora más que nunca, en estos tiempos tan revueltos, creo a pies juntillas que ni ha muerto, ni va a morir, solo está en un proceso de adaptación traumático debido a la mala gestión de los empresarios de los medios, que no han sido capaces de colocar la responsabilidad y la honestidad que implica dirigir un servicio público, por encima del enriquecimiento personal. Pero también nosotros, los profesionales, tenemos gran parte de culpa en esto, hace muy poco hablaba sobre esto con uno de mis mejores amigos, José Luis Cuesta. Nos quejamos de que los nuevos regalan el trabajo o en el mejor de los casos cobran sumas ridículas, que montan fotos, que se pasan con el photoshop, que son demasiado activistas, etc... Pues bien, yo creo que los que estamos en la calle, los que pasamos el mes pensando si llegaremos a final con dinero en el bolsillo, los que estamos sometidos a este estrés desde mucho antes que la crisis golpeara a todo el mundo, con equipos de miles de euros, con vehículo propio, móvil, internet, cuotas a la seguridad social,... debemos, tenemos que sacar tiempo para enseñar, aconsejar a esta gente que trata de incorporarse a este trabajo. Nadie les ha dicho nunca como se hacen las cosas. En España hay cientos, posiblemente, de escuelas de fotografía, pero ¿cuántas enseñan fotoperiodismo? Y de las que lo hacen, ¿cuántas tienen profesores que hayan vivido la calle de verdad, con experiencia en periódicos y/o agencias? Se, que alguna de ellas invita a algún fotoperiodista de verdad a dar una charla de una hora una vez al año y poco más. 

La conclusión a todo esto es, que debemos abrirnos, aconsejar, regañar si es necesario, para ir pasando el testigo a las nuevas generaciones, para que el fotoactivismo, el photochopismo y la dirección cinematográfica no se confundan con el fotoperiodismo o con el documentalismo. Una vez que consigamos hacer esto, los que están llegando podrán elegir quedarse a nuestro lado, en este nicho o elegir cualquier otro, hay muchos, probablemente no se harán ricos en ninguno pero al menos sabrán para poder definirse.

Hablando de nuevos nichos en la fotografía echen un vistazo a esto, vale la pena.



18/12/12

Dia Internacional del Migrante


"Antes de 2050 llegarán a Europa 73 millones de inmigrantes, pero la población europea habrá caído de los 730 millones actuales a 628 millones, es decir, 100 millones menos que ahora, por lo que incluso la llegada de inmigrantes no podrá compensar la pérdida de población.

Se estima que Europa necesitará entre 48 y 78 millones de trabajadores migrantes para mantener sus estructuras laborales actuales, sus pensiones y el estado del bienestar."

Naciones Unidas


La migración humana es un fenómeno global que ha sido una constante a lo largo de la historia. La cultura, la religión y la ciencia están llenos de mitos y referencias a la migración, que se remontan a los primeros tiempos de la humanidad.

Desde los primeros pasos del hombre hasta 9.000 años atrás, cuando la humanidad comenzó a dejar huellas significativas de sus movimientos culturales, económicos, geográficos y políticos, se han producido desplazamientos de población, tanto espontáneos como forzados, en ocasiones de manera masiva.

Algunos de ellos fueron:


- La revolución neolítica, en la que millones de personas abandonaron su modo de vida nómada y se convirtieron en sedentarios después de emigrar a otros continentes en busca de tierras fértiles.

- La formación de los primeros imperios en el Medio y Lejano Oriente, así como al este y al oeste del Mar Mediterráneo, trajo consigo grandes movimientos humanos que ocuparon nuevas tierras con y sin el uso de la fuerza.

- El inicio de la Edad Moderna marcó el comienzo de grandes viajes de descubrimiento y la formación de los imperios de ultramar, la colonización de otros continentes y de otros pueblos.

- La Revolución Industrial dio origen al mayor proceso migratorio de todos los tiempos, que todavía no ha terminado. El llamado éxodo rural, ha involucrado a miles de millones de personas en todo el mundo y ha dado lugar a un crecimiento descontrolado e incluso excesivo de las ciudades.

Desde 1950 en adelante, un proceso de migración de proporciones incalculables se ha producido en los países del tercer mundo, especialmente en las naciones más pobladas. Está relacionado con el éxodo rural y aunque comienza en el tercer mundo, más tarde se extendió también a Europa. Millones de personas de todo el mundo subdesarrollado ha iniciado un proceso de migración hacia Europa, EEUU, Canadá, Japón y Australia. Sin embargo, cabe destacar que el movimiento de las zonas rurales de los países en desarrollo a sus propias ciudades es aún mayor que las migraciones hacia el primer mundo. La prueba es, que las ciudades más pobladas del mundo han surgido en el tercer mundo o lo que antes se llamaba el segundo mundo (Pekín, Shanghai, Bombay, Delhi, Manila, Karachi, Yakarta, Cairo, Dhaka o Ciudad de México son algunos ejemplos).



Un miembro de Salvamento Marítimo hace señas a las personas que van a bordo de un cayuco para proceder al rescate, frente a las costas de Tenerife, Islas Canarias, 24 de Octubre de 2007. (ACNUR/Arturo Rodríguez)

Parte de un grupo de 200 inmigrantes esperan en la cubierta de un barco de salvamento Marítimo en el puerto de Los Cristianos, Tenerife, Islas Canarias, 3 de Septiembre de 2007. (ACNUR/Arturo Rodríguez)

La escuela de Los Baldios se convirtió durante el verano de 2007,  en un centro para menores inmigrantes debido al desbordamiento que sufrieron las autoridades. (Publico/Arturo Rodríguez)

España

El caso particular de los inmigrantes que llegan a España, principalmente de los países subsaharianos, ha sido el detonante de los principales conflictos sociales y políticos a nivel nacional y europeo de la pasada década.

Las rutas tradicionales de entrada en España que utilizaban los traficantes fueron diversas, siendo la más común por vía aérea, centrándose en los aeropuertos con escasa supervisión, respaldados por una fuerte inversión en la falsificación de documentos.

En la actualidad, el perfil de los inmigrantes que llegan a Europa tiene poco o nada que ver con ese mundo de mafiosos, traficantes y falsificadores que habían operado durante décadas.

Un gran número de inmigrantes indocumentados que cruzaron la frontera coincide con el arquetipo de persona pobre y desvalida en busca de riqueza y prosperidad. Este perfil de inmigrante corresponde con los primeros ocupantes del campamento de refugiados en Calamocarro, Ceuta, que llegaron en los años 90, principalmente varones. En aquel momento las autoridades y las ONGs idearon un sistema para documentar a estas personas y darles los permisos de trabajo que les permitieran la integración en la sociedad.

Hoy en día, el modus operandi es muy diferente. Se ha pasado de tratar de integrar a los individuos en la sociedad a continuos controles de identificación basados en perfiles étnicos y raciales que resultan en detenciones indiscriminadas y la vulneración de sus derechos humanos. Esto ha llevado a gran parte de la población a cuestionar la actuación de la policía con respecto a los extranjeros indocumentados, aunque en realidad hoy día, estamos asistiendo al cuestionamiento de cualquier actuación policial en España, pero eso es harina de otro costal.



El río Moei es la frontera natural que separa Myanmar de Tailandia en Mae Sot, provincia de Tak. (Arturo Rodríguez)

Inmigrantes Birmanos cruzando el río Moei, frontera natural que separa Myanmar de Tailandia en esa zona del país, Mae Sot, provincia de Tak a 21 de Marzo de 2012. (AP/Arturo Rodríguez)

Inmigrantes Birmanos que acaban de cruzar ilegalmente el río Moei hacia Tailandia, el río es frontera natural que separa Myanmar de Tailandia en esa zona del país, Mae Sot, provincia de Tak a 21 de Marzo de 2012. (AP/Arturo Rodríguez)

Vivienda de un inmigrante de etnia Karen que vive de reciclar plásticos en un vertedero de Mae Sot, 22 de Marzo de 2012. (Arturo Rodriguez) 
Una mujer Karen, carga una bolsa llena de plástico para reciclar en el vertedero de Mae Sot, donde vive con su familia a 22 de Marzo de 2012. (AP/Arturo Rodríguez)

Un grupo de inmigrantes de origen Birmano, buscan plásticos entre la basura para luego llevarlos a la planta de reciclaje a 23 de Marzo de 2012. (Arturo Rodríguez)

Una trabajadora de la clínica Mae Tao en Mae Sot, provincia de Tak, hace un test de Malaria a un inmigrante a 30 de Mayo de 2012. (Arturo Rodríguez)

Un bebe Karen es vacunado gratuitamente en la clínica Mae Tao de Mae Sot, provincia de Tak a 30 de Mayo de 2012. (Arturo Rodríguez)


Tailandia

Otro de estos lugares de destino para los refugiados es Mae Sot. Situada en territorio tailandés, esta ciudad fronteriza con Birmania, desde hace varios años acoge a miles de refugiados birmanos que huyen de la pobreza extrema y de la represión política que sufren en un país donde existió hasta hace unos meses una de las mayores dictaduras militares del mundo ahora en medio de un altamente cuestionable proceso de democratización. La mayoría de ellos llegan a través del río Moei, en barcas, controladas por pseudo-mafiosos tailandeses confabulados con la policía fronteriza, estos últimos colocados a solo un centenar de metros de donde se produce todo el flujo migratorio. Esta es una migración de mano de obra barata que interesa a las dos partes, especialmente a la Tailandesa, que se beneficia de una mano de obra casi esclava en el campo, las fábricas o la construcción. Muchas de estas personas vuelven a su país por la noche y regresan a la mañana siguiente. Otros se quedan, como un grupo que vive en el basurero de la ciudad y se encarga de reciclar las minucias que se le han escapado a la máquina encargada de separar la basura. Un camión enorme llega cada mañana y, abuelos, padres, madres, hijos e hijas se sumergen en un mar de desperdicios buscando plástico para conseguir alrededor de un dólar al día.

Debido a la casi nula inversión sanitaria de Myanmar, sobre todo en lugares remotos y tradicionalmente contrarios al régimen, como el Estado Kayin o Karen, muchos se ven obligados a migrar por cuestiones médicas, para extraer una muela o parir deben cruzar ilegalmente la frontera. Afortunadamente, en este caso concreto, existe la clínica Mae Tao en Mae Sot, dirigida por la Dtra. Cynthia Maung, aunque no sabemos cuanto puede durar pues cada vez tiene más pacientes y menos donaciones.


Actualmente, las fronteras se han convertido en las barreras físicas contra el desarrollo sociocultural del mundo, en mi humilde opinión el artículo 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos debería ser sometido a revisión y ser más claro en sus afirmaciones, para no dejar espacio a la interpretación a los Estados que hacen lo que les da la gana.


Articulo 13

  1. Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado.
  2. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país. 

15/12/12

The Oldest War


Edición en blanco y negro del reportaje sobre Kachin state, echen un vistazo.

Por Favor sigue el Link para ver el reportaje

11/12/12

e-waste by Stanley Greene


Algo terrible está pasando, otra cosa más que el mundo desarrollado hace en beneficio propio y en perjuicio del la gran mayoría, esta vez el reportaje es de uno de los grandes, Stanley Green, fotógrafo de Noor.





Estos son algunas referencias de otros periodistas comprometidos que han abordado esta causa.




4/12/12

Pensamientos

Viviendo en un lugar como este, uno se da cuenta de que muchas cosas funcionan de una manera completamente distinta al lugar de donde vengo. Una cosa de la que me he dado cuenta es de lo importante que es para el pueblo Tailandés la fotografía, tiene mucho más peso social que en España. El Rey, una persona a la que admira y respeta, me atrevería a decir que la mayoría del país y del que hay retratos repartidos a lo largo y ancho de todo el estado al más puro estilo Chino. Suele aparecer en esos retratos con diferentes cámara fotográficas, la mayoría de ellas Canon. Incluso existe el día nacional del fotógrafo. El Rey Rama V organizó el primer concurso fotográfico de Tailandia el 21 Noviembre de 1905 y en 2005 el gobierno declaró el 21 Noviembre como el Thailand photographers Day.

En el metro, el skytrain e incluso en la televisión aparecen continuamente anuncios de nuevas cámaras, incluso lo modelos pro de las marcas, también de objetivos profesionales, en definitiva, es una publicidad que en España es considerada demasiado marginal como para se rentable. En los centros comerciales suela haber entre 3 y 5 tiendas donde venden de todo, en muchas de ellas puedes encontrar material específico como una 5DmkIII o un 50mm f/1.2.

Cuando sales a la calle sueles ver algunos Thais paseando por templos y mercados con lo último de lo último. Además a esta circunstancia se le une el turista fotográfico y los hay de todo tipo pero, por aquí se suele ver bastante el que tiene de todo y lo mejor.

Suelo saber diferenciar al aficionado del profesional con un simple vistazo (aunque no es infalible mi método es bastante certero). Normalmente, el aficionado lleva encima todo lo que ha comprado, 2 cámaras, un zoom en cada una, un bolso enorme con 4 o 5 lentes, flashes, filtros, trípode, monopié y todo lo que se le ocurra, normalmente solo para ir a visitar un templo o para cuando va a la playa. Suele tener pegatinas de las marcas, chaleco, bolsillos lowepro y va diciendo a los sujetos a fotografiar como deben colocarse. Por lo gueneral, su pobre novia o mujer va a su lado sujetándole cualquier parte del equipo que a él, le es imposible cargar por cuestiones de fuerza bruta. Suele ir dando el cante y cada vez que hace una foto, todo el mundo se le queda mirando como si de uno de sus super teleobjetivos fuese a salir un misil de radio-control con una cámara acoplada para hacer una toma cenital. Continuamente trata de parecer un profesional que trabaja para la revista más importante del mundo.

El profesional, habitualmente pasa más desapercibido, lleva el equipo a su mínima expresión y si cree que va a necesitar un trípode, pues lo lleva, pero nunca lo lleva por si acaso. Lo normal es que vaya solo y se puede hacer pasar por cualquiera menos, por un fotógrafo, a no ser que sea un lugar en el que hay que acreditarse, intenta aparentar que solo quiere las fotos para enseñarlas a sus amigos.

Como bien es sabido el equipo no hace al fotógrafo, al igual que una pluma no hace al escritor. Un buen consejo para los aficionados, sobre todo para evitar hernias de disco, es que piensen antes de ir al lugar, en que se pueden encontrar, investiguen, hoy en día con internet a nuestra disposición podemos documentarnos sobre casi cualquier cosa desde nuestra casa y luego decidan que llevar. Otro buen consejo para avanzar de verdad, es limitarse, ir con una sola cámara y un 35mm es un ejercicio perfecto para entrenar nuestro ojo, llevar un ojo de pez o un 70-300 no nos hará hacer mejores fotos, solo nos hará perdernos fotos mientras estamos colocando una nueva óptica o cambiando de filtro.

Volviendo un poco al tema, una de tantas cosas que me gustan de este lugar, es la pasión que tienen por algo, que tanto me apasiona a mi. Aquí eres, el Sr. Fotógrafo, de la misma manera que lo eres en otros lugares donde he tenido la oportunidad de estar, Holanda por ejemplo, supongo que esto ocurrirá en otros lugares del mundo, en España, desgraciadamente, no eres más que el fotógrafo de alguien, como el de la pareja que se casa, del redactor que te acompaña, del diseñador o del dueño del concesionario.

Realmente no se dónde o cuándo se produjo ese cambio o si siempre fue así, nuestros maestros tal vez puedan respondernos a esto, pero lo que si es cierto, es que pocas veces me he sentido respetado como profesional en mi país, esa es una de las razones por las que nunca he hecho demasiado dinero con esta profesión, quizás, porque tengo demasiado amor propio y cuando me tratan de una forma que no me gusta, no vuelvo a cogerles el teléfono. Evidentemente no es una práctica empresarial brillante.

Hace poco, unas semanas apenas, me contactaron, solicitándome unas fotos para una publicación (desde España), aunque se que nunca o casi nunca pretenden pagar por las fotos (todos sabemos que los fotógrafos vivimos solo de aire), yo siempre llevo la conversación hacia donde me interesa, esto quiere decir, un lugar donde no les dejo la oportunidad de decir que las quieren gratis. Mi siguiente paso es explicarles, lo sencillo que resulta bajarte tu mismo las fotos de mi página Web, siempre sin hablar de dinero, les explico que se den de alta, que rellenen el formulario con los datos que le requiere la web (tamaño, tirada, en que página va colocada la foto, tipo de publicación, etc...) al final sale una cifra que está calculada automáticamente en base a unos estándares (FotoQuote), si la publicación es en Africa, por ejemplo, la foto cuesta menos y si es en Europa o EEUU cuesta más (esta parte no se las explico porque no es relevante).

Tras este primer contacto, suelen ocurrir tres cosas:

  1. El que se hace o es ingenuo y me vuelve a contactar para decirme que la web le pide un número de tarjeta de crédito para bajar la foto. Al que le respondo con la misma sorpresa explicándole por que debo/tengo que cobrarle y no entiendo como pretendía que se la regalara.
  2. El que nunca más te vuelve a contactar. Tampoco yo vuelvo a contactarle pues es evidente que ese cliente no vale nada.
  3. Este caso nunca me ha pasado con un cliente español, paga la foto y la descarga o te contacta para ver si puede negociar el precio un poco.