Hoy les voy ha hablar de alguien que
tal vez muchos conozcáis pero que llevaba tiempo queriendo hablar de
su trabajo en mi blog. Carlos Spottorno nació en Budapest y vive en
España, ha recibido algunos premios a lo largo de su carrera como
fotógrafo, entre ellos el World
Press Photo en 2003 por su trabajo en el
desastre del Prestige, YIPPA
2011 o finalista de la Visa
d'Or en 2008.
Ha publicado sus trabajos en National Geographic, El País Semanal,
Ojo de Pez... Está representado por Getty Reportajes y ha publicado
varios libros entre ellos China Western, un trabajo magnífico es uno
de esos libros que tengo en un lugar privilegiado, aquí tenéis un
enlace para echar un vistazo
y lo
pedéis encontrar en Amazon.
Realmente vale la pena. A parte de este currículum, Spottorno
escribe el blog de Asuntos
Fotográficos
en el que discurre sobre todo tipo de preocupaciones y pensamientos
propios sobre fotografía y fotógrafos. Es uno de esos que parece
leer nuestra mente y plasma en el papel (pantalla en este caso) lo
que pensamos.
Ha
lanzado el pasado día 11 su nueva página Web www.spottorno.com
donde tiene incluido prácticamente todo su trabajo incluido libros,
videos y el blog del que les hablaba.
En su último
trabajo, como no podía ser de otra forma, ha estado documentado lo
que ocurre en Portugal, Italia, Grecia y España. Ha este trabajo lo
ha llamado PIGS, que es como los mercados y los medios se han
referido a ellos, nosotros. PIGS es el acrónimo en inglés de
Portugal, Italy, Greece, Spain
Sou Workshops, es un
proyecto en el que llevamos trabajando muchos meses con mucha ganas y
mucha ilusión, es una plataforma de difusión de la fotografía, que
se centra especialmente en el fotoperiodismo y documentalismo,
herramientas fundamentales que tiene la sociedad para denunciar, no
olvidar y tratar de no repetir los errores del pasado. A través de
nuestras ediciones online y tutorías aprenderás o mejorarás tus
habilidades fotográficas y con nuestros talleres sobre el terreno de
la mano fotógrafos consagrados disfrutarás de un viaje que no
olvidarás.
Sabemos
lo importante que ha sido siempre compartir conocimientos y
experiencias, por este motivo, otro de los pilares básicos de Sou
Workshops será la divulgación gratuita de tutoriales
teórico-técnicos básicos de la fotografía.
Nuestro campo de
actuación principal sobre el terreno será Asia, que debido a las
diferencias culturales con Occidente, es un escenario tremendamente
atractivo y sus gentes tienen una mente abierta en lo que a la
fotografía respecta, pero incorporaremos talleres en cualquier parte
del mundo, siempre con profesores conocedores impecables de la zona
donde se realizará el evento.
En 1992 me fui de La Palma, la última vez que estuve en carnaval en la isla fue en el año 2008 para un encargo de Associated Press. El día de Los Indianos es posiblemente la fiesta más conocida de la isla de La Palma, se celebra el lunes de Carnaval.
Este año aprovechando que estoy por aquí de nuevo coincidiendo con la fiesta me he animado a arriesgar mi equipo y mis pulmones para hacer algunas fotos.
A todos los "fotógrafos" (al menos 20 personas expresaron su preocupación por mi equipo e incluso alguno me sugirió el diafragma y la velocidad correctas para congelar el talco) que había ayer por las calles, sin cámara claro, para su tranquilidad les diré, que mi sistema con cinta a resultado proteger bien el equipo, todos tranquilos, no se han roto, a los que me dijeron que seguro que luego intentaría venderlas limpiándolas un poco por fuera, tranquilos también, no voy a venderlas, jajaja. Cuanto experto madre mía, nunca dejará de sorprenderme, como la gente se te acerca con un iphone en la mano, para darte consejos de como hacer tu trabajo.
Mis cámaras tras la batalla de 15 horas. No fue para tanto.
Un poco de historia:
Esta tradición se inició en el siglo XIX a partir de los festejos que se celebran con la llegada al puerto de los barcos desde Cuba y Latinoamérica. Se llamaban "indianos" a los isleños que habían emigrado y volvían a la isla presumiendo de riquezas e historias de prosperidad.
La batalla de los polvos de talco, según la creencia popular tiene su origen durante el siglo XIX, cuando un barco deja en puerto un cargamento de harina en mal estado, convirtiéndose en elemento de diversión del carnaval que en esas fechas se celebraba. Esta creencia fue desechada pues se han hallado documentos del siglo XVII que hablan de "empolvarse" el Lunes de Carnaval. Se cree que es una costumbre heredada de los rituales ñáñigos cubanos de blanquearse la piel.
Desde comienzos del siglo XX esta tradición fue reprimida por las autoridades, puesto que según ordenanzas de la época "alteraban en demasía el orden publico". A partir de la segunda mitad del siglo comenzó a recuperarse con fuerza esta tradición, sustituyendo la harina original por talco.
Los polvos de talco y la parodia del Indiano arrogante y elegantemente vestido, preferiblemente de blanco riguroso se unieron de forma espontánea y genuina en la década de los 80, dando lugar a la fiesta tal y como se celebra hoy en día.
Espero que se animen a venir en la próxima ocasión.
La gente se reúne para oír a la Negra Tomasa y tirarse polvos talco en la Plaza de España durante la fiesta de Los Indianos, Santa Cruz de La Palma, islas Canarias.
Una chica pinta los labios a su acompañante durante el cante de la Negra Tomasa durante la fiesta de Los Indianos en la Plaza de España, Santa Cruz de La Palma, islas Canarias.
La gente disfruta de la fiesta de Los Indianos en la calle Real, Santa Cruz de La Palma, islas Canarias.
Una niña a hombros de su padre tira polvos de talco en la calle Real durante la fiesta de Los Indianos, Santa Cruz de La Palma, islas Canarias.
Un hombre con la cara llena de talco disfruta durante la fiesta de Los Indianos, Santa Cruz de La Palma, islas Canarias.
Una pareja baila en la plaza de España mientras esperan la intervención de la Negra Tomasa durante la fiesta de Los Indianos, Santa Cruz de La Palma, islas Canarias.
Un grupo de mujeres comen un poco de tortilla española durante la fiesta de Los Indianos, Santa Cruz de La Palma, islas Canarias.
Un hombre disfrazado de Indiano tira polvo de Talco en la Plaza de España durante la fiesta de Los Indianos, Santa Cruz de La Palma, islas Canarias.
Una pareja mayor baila en la Plaza de España durante la fiesta de Los Indianos, Santa Cruz de La Palma, islas Canarias.
Un grupo de mujeres observa la fiesta desde un tradicional balcón de Santa Cruz durante la fiesta de Los Indianos, Santa Cruz de La Palma, islas Canarias.
Un grupo de Indianos reciben el impacto de uno de los tradicionales cañones de Talco en la calle Real durante la fiesta de Los Indianos, Santa Cruz de La Palma, islas Canarias.
Una pareja sentada en uno de los bancos de la Plaza de España después de la actuación durante la fiesta de Los Indianos, Santa Cruz de La Palma, islas Canarias.
Una rezagada en la calle Real lanza polvo de talco durante la fiesta de Los Indianos, Santa Cruz de La Palma, islas Canarias.
Dos hombres orinan en la calle Álvarez de Abreu durante la fiesta de Los Indianos, Santa Cruz de La Palma, islas Canarias.
La gente continúa la fiesta en La Plazeta después de más de 12 horas de celebración durante la fiesta de Los Indianos, Santa Cruz de La Palma, islas Canarias.
Hace ya mucho tiempo que
venimos escuchando la matraquilla de que la culpa de todo esto, la
crisis, la tienen los políticos y empresarios corruptos. Los brokers
de ambos lados del Atlántico comenzaron todo esto becados por los
banqueros. Reforzados por la corruptela institucionalizada de los
partidos políticos e incluso en los estratos más básicos de las
administraciones públicas. Esto nos ha llevado al número 30 de los
países más corruptos del mundo, sin tener en cuenta los recientes
datos publicados por el diario El
País, que creo que nos catapultarán hacia
arriba de una manera sin precedentes. No le falta razón a esta
teoría pero, yo voy un poco más allá. La realidad es que el ser
humano es “corrupto” por naturaleza, solo nuestra sociedad, los
valores morales impuestos por nuestros padres y maestros desde la mas
tierna infancia, mantienen enclaustrados, en la mayor parte de
nosotros, estos comportamientos. El ser humano es un superviviente,
está programado para procrear, alimentar y proteger a su familia,
asegurar que su prole llegue lo más lejos posible sin importarle
cuantas cabezas tenga que aplastar o cuantos sobres tenga que aportar
o recibir.
Cuando alguien tiene
mucho poder, se le da la oportunidad de exteriorizar la corrupción
que lleva dentro y dependiendo de cuanto se le haya insistido en su
niñez en lo del Bien y el Mal y de procesos mentales que
desconocemos, será más o menos corrupto. De esta manera pasará
tickets de taxi que no le corresponden o llegará a los límites de
Muamar el Gadafi. Lo que quiero decir es, que todos los poderosos son
corruptos aquí y en China como se suele decir, que no debemos
sorprendernos por esto, el problema ha sido que quienes teníamos el
deber de vigilarles hemos fallado, si, los periodistas no hemos hecho
bien nuestro trabajo y aquí están las consecuencias. Los medios, al
ser incapaces de vivir de sus televidentes, radioyentes y lectores
han tenido que obtener beneficios de la publicidad, un arma de doble
filo, insufla liquidez y extrae autonomía. Nadie se ha preguntado
nunca ¿por qué una empresa como ENDESA necesita hacer publicidad?
¿Es que tenemos otra opción? y telefónica durante el monopolio,
¿necesitaba publicidad?
Somos un servicio
público, tendríamos que haber mordido como perro de presa, desde
hace mucho tiempo a la Casa Real, a los banqueros con cuentas en
Suiza y a todos y cada uno de los políticos, hurgar en su basura,
inmiscuirnos en su vida privada (porque tenemos el derecho y la
responsabilidad), vigilar a sus hijos, primos, nietos,... para
asegurarnos de su limpieza o para derribarlos antes de que dañen al
pueblo, a los que nosotros deberíamos considerar nuestra familia y
de esta manera aplastar las cabezas necesarias para protegerles.
Tenemos el deber de
educar e informar, para que el pueblo tome las medidas necesarias
cuando toque. Si lo hubiéramos hecho bien, el señor Mariano Rajoy
jamás hubiese llegado a presidente de este país, si lo hubiéramos
hecho bien seguro que existiría un órgano que obligase a cumplir
con las promesas electorales, si lo hubiéramos hecho bien, a día
de hoy no estarían pidiendo un millón de firmas para la dimisión
de toda la cúpula del PP porque ya habría 50 millones de firmas, si
lo hubiéramos hecho bien la constitución se cumpliría en todos sus
puntos (todo español tiene derecho a una vivienda y a un trabajo
remunerado digno),... podría escribir durante horas sobre todo lo
que tenemos responsabilidad.
Me hace gracia cuando los
periodistas critican al periodista de corazón porque lo que hacen
les parece indigno, lo que yo veo, es que cuando uno de estos
“indignos” quiere una respuesta de Belén Esteban o de Marujita
Díaz le preguntan, si se le va por las ramas, preguntan de nuevo de
manera impertinente si es necesario y no se levantan de la mesa hasta
que no le responden. Viendo la rueda de prensa en la que compareció
Maria Dolores de Cospedal tras este escándalo, me daba cuenta que
como siempre, respondía vagamente, yéndose por las ramas y nadie le
exigía que respondiera a la pregunta que se le hacía. El señor
presidente se escaquea de sus responsabilidades y los periodistas nos
conformamos con la segundona y encima no le apretamos, ¡Bravo!
Algunas claves del éxito
en esta profesión y en la mayoría son; trabajar duro, prepararse
adecuadamente y ser imaginativos y emprendedores.
Hay muchas personas que
aún tienen la idea de que esto de ser fotógrafo o periodista, es
una profesión emocionante, llena de aventuras, ligues y whisky
barato al más puro estilo Hollywood. Que
mientras estás en algún país exótico, rodeado de maravillas,
recibes una llamada telefónica o un email haciéndote un encargo
para ir al otro lado del mundo, que seguro será otra aventura más
para anotar en la moleskine, que
con el tiempo heredarán tus hijos y nietos y leerán con avidez,
imaginando al viejo, de país en país, fotografiando desastres
naturales, guerras, paisajes increíbles, gobiernos derrocados,
animales espectaculares,... y enviando grandes sumas de dinero a casa
(como en Las Flores de Harrison) para mantener nuestro invernadero
particular, de flores de todos los países donde hemos estado y
nuestra mansión Victoriana. Familiares y amigos que no conocen la
profesión, me tienen envidia sana por hacer lo que hago.
Personalmente, me considero afortunado pero, no por ninguna de las
anteriores razones sino porque amo lo que hago, de momento puedo
vivir de ello.
La
realidad es que esta, es una profesión de austeridad, de hoteles y
bares baratos (eso si es cierto), de divorciados, de cientos de
correos enviados a editores que nunca obtienen respuesta, de decenas
cuando no centenas de fracasos e historias en el archivo que nunca
vieron la luz, muchas veces de enormes deudas para poder pagar los
equipos y/o llevar a cabo los proyectos, de competencia feroz,
familiares y amigos en la distancia (demos gracias al Dios Skype),
soledad, horas, días, semanas o meses de documentación para coger
la cámara o el boli y afrontar una nueva historia.
Siempre
que alguien que acabo de conocer me pregunta qué hago para ganarme
la vida, en cuanto termino la frase obtengo la misma respuesta,
¡guau! ¡qué apasionante! Mi curiosidad hace que también pregunte
a que se dedican y la conversación, en muchas ocasiones, acaba
dirigiéndose a mi trabajo de nuevo, siempre respondo lo mismo, “si
bueno, es apasionante pero, tiene que gustarte mucho, es dura y
muchas veces nada divertida”, normalmente aquí acaba el
interrogatorio, creo que porque no se lo creen demasiado. Es
totalmente cierto. Somos autónomos, freelance o como queramos
llamarnos, tenemos que levantarnos más temprano que nadie, leer más
que nadie y ser más imaginativos que nadie si queremos sobrevivir.
Hay una palabra que utiliza un amigo, Pedro Armestre, un grandísimo
profesional, la persistencia,
ahí es donde está la clave.
También
no regalar o malvender nuestro trabajo es fundamental para mantener,
no nuestro equilibrio, sino el del periodismo (las firmas
no pagan facturas). Debemos hacerlo para seguir contando historias.
Si nos parece poco lo que nos ofrecen por nuestro trabajo, no lo
vendamos o negociemos menos fotos o un texto más corto y nada de
exclusividad pero, ¡no-lo-regalemos! Esta es otra de las claves del
éxito, porque si todos hiciéramos lo mismo, ningún medio
pretendería tener reportajes gratis o a precios de saldo, el
resultado sería que todos viviríamos mejor. Seamos emprendedores,
nadie va a venir a tocarnos en la puerta para enviarnos a ningún
lado, esa época acabó hace mucho, ahora hay buenos fotógrafos en
cualquier lugar, los medios no necesitan enviarnos a nosotros, porque
seguro que donde necesitan la cobertura habrá un profesional que tal
vez lo haga igual o mejor.
Mientras
escribía esto, recibí un Tweet
que hacía referencia a que Thomas Jefferson dijo una vez: “soy
un gran creyente en la suerte y cuanto más trabajo más suerte
tengo”
Teru Kuwayama es un gran
emprendedor y un trabajador persistente, en la última década se ha
centrado en Afganistán, Pakistán y Cachemira. En 2004, mientras
trabajaba en Irak, diseñó Lightstalkers, una comunidad global
online de fotógrafos, periodistas, traductores, fixers,... Recibió
el Knight News Challenge Award en 2010 para lanzar Basetrack, un
proyecto de social media que cuenta el despliegue de un batallón de
Marines de EE.UU. en Afganistán de 2010 a 2011.
Este video muestra un
poco de su trabajo, más abajo tenéis su web para echar un vistazo.
Christian François Bouche-Villeneuve
(Chris Marker), nació en Neuilly-sur-Seine, Francia, 29 de julio de
1921 y murió en París, el 29 de julio de 2012. Escritor, fotógrafo
y director de cine francés.
En 1962 hizo La Jetée un cortometraje
que cuenta experimentos científicos sobre viajes en el tiempo en un
mundo post-apocalíptico.
Lo curioso de esta historia es que está
contada con fotografía fija, sonido ambiente, voz en off y algún
que otro truco para dar la impresión de movimiento. Es básicamente
lo que llamamos hoy, multimedia pero esta es una historia de ficción
y creada hace 51 años, al parecer este corto sirvió a Terry Gilliam
de inspiración para “Doce monos”, espero que les sirva de
inspiración también a ustedes, a mi me ha recordado algo
importante, “cuando creamos que estamos a la vanguardia de algo es
mejor no abrir la boca demasiado”.
Leyendo esta semana un
post de Carlos
Spottorno en el que habla entre otras cosas
(como suele ser habitual en él) de encontrar un nicho dentro de la
fotografía. He estado dándole muchas vueltas al tema de “vivir de la
fotografía”, me refiero a lo cada vez más difícil que resulta
esto. Encontrar un nicho.
Hace muchos años que se,
que fotografiar es algo que me gusta. Mi padre me regaló una cámara
compacta que llevaba atada con una goma debajo del sillín de mi
bicicleta cuando tenía 10 ó 12 años. Con el tiempo, ya en
Bachiller, alguien me dijo que se podía vivir de esto, que se podía
estudiar. Yo, era un completo desastre en el instituto, así que
cuando le dije a mi pobre madre que quería estudiar fotografía, se
descojonó pero luego, lo pensó y me concedió el beneficio de la duda e hizo el
esfuerzo de enviarme a la isla capitalina (para el que no lo sepa soy de una pequeña isla en medio del atlántico, La Palma) y pagarme los estudios.
Esto fue a finales del año 92, no había cumplido los 16 aún,
después de mis primeras clases en el Instituto Cesar Manrique, me dí
cuenta de que mi vida había cambiado para siempre, eso es lo que
quería ser. A mi madre le sorprendieron mis buenas notas, a mi no. En
un primer momento, supongo que como a todos los que empiezan, me
interesaba todo de esta profesión tan fascinante. Algún
tiempo después conocí a otras personas que dirigirían mi vida a lo
que soy hoy. Fran Pallero, Ramón de la Rocha y Daniel Santos, me
hablaron por primera vez de Robert Capa, Eugene Smith y James
Natchwey entre otros, recuerdo, que cuando les conocí, Fran acababa
de volver de China por encargo de la Agencia EFE, estudiaba
todavía pero hacía un tiempo que colaboraba con algunos medios. Yo
imaginé Asia durante meses. Este, sin duda fue otro punto de
inflexión en mi vida. A partir de este momento comencé a ver la
fotografía como una herramienta para conseguir algo y no como un
objetivo en si misma, comprendí el poder que tenía una imagen a través de
revistas, periódicos y libros como los resúmenes del World Press
Photo. En uno de mis cumpleaños me regalaron un libro aniversario de los 150
años de Associated Press y volví a soñar, esta vez con ser
fotógrafo de AP.
Bien, todo esto viene del
“nicho” del que habla Spottorno, yo, personalmente sigo pensando
igual que en el año 1992, es cierto que me gusta la fotografía, casi todas sus facetas,
me gusta aprender de otras disciplinas e intentar llevarlas, en la
medida de lo posible a mi terreno pero, esto solo es un pasatiempo
para mi, digamos que el periodismo es mi profesión, mi modo de vida
y la fotografía es mi hobby y no quiero buscar una alternativa,
respeto a quien lo hace, faltaría más, pero yo prefiero seguir
luchando.
Sigo creyendo que el fotoperiodismo es necesario, ahora más
que nunca, en estos tiempos tan revueltos, creo a pies juntillas que
ni ha muerto, ni va a morir, solo está en un proceso de adaptación
traumático debido a la mala gestión de los empresarios de los
medios, que no han sido capaces de colocar la responsabilidad y la
honestidad que implica dirigir un servicio público, por encima del
enriquecimiento personal. Pero también nosotros, los profesionales,
tenemos gran parte de culpa en esto, hace muy poco hablaba sobre esto con uno de mis mejores amigos, José Luis Cuesta. Nos quejamos de que los nuevos
regalan el trabajo o en el mejor de los casos cobran sumas ridículas,
que montan fotos, que se pasan con el photoshop, que son demasiado
activistas, etc... Pues bien, yo creo que los que estamos en la calle, los que pasamos el
mes pensando si llegaremos a final con dinero en el bolsillo, los que
estamos sometidos a este estrés desde mucho antes que la crisis
golpeara a todo el mundo, con equipos de miles de euros, con vehículo
propio, móvil, internet, cuotas a la seguridad social,... debemos,
tenemos que sacar tiempo para enseñar, aconsejar a esta gente que
trata de incorporarse a este trabajo. Nadie les ha dicho nunca como
se hacen las cosas. En España hay cientos, posiblemente, de escuelas
de fotografía, pero ¿cuántas enseñan fotoperiodismo? Y de las que
lo hacen, ¿cuántas tienen profesores que hayan vivido la calle de
verdad, con experiencia en periódicos y/o agencias? Se, que alguna
de ellas invita a algún fotoperiodista de verdad a dar una charla de
una hora una vez al año y poco más.
La conclusión a todo esto es,
que debemos abrirnos, aconsejar, regañar si es necesario, para ir
pasando el testigo a las nuevas generaciones, para que el
fotoactivismo, el photochopismo y la dirección cinematográfica no
se confundan con el fotoperiodismo o con el documentalismo. Una vez
que consigamos hacer esto, los que están llegando podrán elegir
quedarse a nuestro lado, en este nicho o elegir cualquier otro, hay
muchos, probablemente no se harán ricos en ninguno pero al menos
sabrán para poder definirse.
Hablando de nuevos nichos
en la fotografía echen un vistazo a esto, vale la pena.