20/11/12

Felicidades y el Triángulo de las Bermudas

No he podido evitar fijarme en un comportamiento cada vez más extendido en las redes sociales. Cuando un compañero cuelga una publicación suya, como forma de auto-promoción, bien sea en Facebook o Twitter, una cantidad importante de personas hacen comentarios del tipo “felicidades” o “enhorabuena”. ¿Cuál es la razón de estos comentarios?, cuando alguien recibe un premio, beca, etc... entiendo esta reacción pero, cuando alguien simplemente publica algo en algún medio de comunicación... es nuestro trabajo o ¿no?, ¿por qué un enhorabuena? Imagínese que usted llega a la panadería a primera hora de la mañana, mira el pan y los bollos y le dice al panadero, ¡felicidades hombre! Y se da la vuelta y se va de la tienda.

No estoy criticando a las personas que hacen esto, nada más lejos de mi intención, simplemente reflexiono acerca del por qué. Tal vez, la gente se ha dado cuenta de lo difícil que es esto, de que hoy en día es muy complicado publicar algo en en cualquier medio de comunicación siendo freelance, puede ser y esto es positivo pero, también es un claro síntoma de hacia donde se dirige el periodismo.

Volviendo al panadero, ¿estaría bien que si vemos sus bollos en la cafetería de moda, en lugar de las rosquillas prefabricadas de alguna gran empresa le diésemos la enhorabuena? Quizás si, pero esto me hace volver a lo mismo, nuestra profesión va por el mismo camino, noticias enlatadas, con conservantes cancerígenos, producidas sin cariño que se transportan a la velocidad de la luz a través de la red y que 5 minutos después, con suerte, nadie las recuerda.

Hace unos días escuchaba en un programa de radio una expresión que no había escuchado antes, referida a los medios, “el efecto Lázaro” al parecer, se refiere a cuando una noticia antigua reaparece desde las redes sociales a los medios de comunicación tradicionales o directamente a ellos y se da como actualidad. Esto sucede por la total falta de profesionalidad de muchos trabajadores (no los puedo llamar periodistas) de los grandes periódicos o agencias, por no cumplir con uno de los reglas básicas de la profesión, CONTRASTAR. Hablaban del supuesto hallazgo de la Atlántida en las costas de Cuba, en pleno triángulo de las Bermudas, bien, esta historia a parte de un burdo fraude, es del año 2001, la noticia salio de la agencia Rusia Today y corrió como la pólvora haciendo incluso portada en muchos periódicos en todo el mundo (tampoco sus trabajadores contrastaron) la noticia ha sido convenientemente borrada de la web de RT (vaya cagada) a estas alturas.

Quizás, una de las razones por las que la gente felicita a un freelance, que con su esfuerzo, cariño y dinero ha conseguido colar una pequeña historia en un periódico de cualquier lugar, por pequeño que este sea, es porque entiende que lo que él cuenta no lo ha copiado y pegado de ningún lado, no ha conseguido tal foto o cual entrevista gracias al talonario, tan de moda últimamente en las grandes empresas. 


 

2 comentarios:

Charlie dijo...

Para un independiente no es difícil es casi imposible publicar en España. Y si lo consigues te sientes aliviado y cualquier enhorabuena se aprecia un montón (aun sabiendo que te han pagado una mierda en comparación con otros países). Un abrazo!

Unknown dijo...

Así es Ervin, no es más que una reflexión, pero realmente asusta un poco todo esto.